¿Ser resilientes, reinventarse o evolucionar? Parte 4.

¿Ser resilientes, reinventarse o evolucionar? Parte 4.

Era el año 1982 estaba en sexto grado y escuché de mi maestra una frase que me marcaría para toda la vida: “Querer es poder”. Nos habíamos mudado de ciudad, y mis conocimientos de inglés eran nulos. En mi escuela anterior no se enseñaba. Con ayuda y esfuerzo pude terminar bien la materia y graduarme con honores. Creer y confiar en mi mismo dió resultados. ¿Pero qué ocurre cuando creer en uno o en Dios, el universo, un amigo influyente,  en una religión o incluso creer que las cosas se arreglarán por si solas, no da resultados? ¿Cómo enfrentamos la complejidad de la vida?, ¿En quiénes nos convertimos cuando a pesar de todo lo que hacemos las cosas no salen bien o simplemente no pasa nada?.

La sociedad actual impulsa la fama, el éxito, la abundancia, la iluminación, la superación personal y otras creencias positivas en oposición al descrédito, el fracaso, la quiebra, el ego como enemigas de lo bueno, creando así la jaula mental perfecta, la jaula de lo bueno y lo malo. Esta jaula invisible fue superada por la mentalidad científica hace muchos años, cuando Einstein plantea su teoría de la relatividad superando el pensamiento líneal de causa y efecto de Newton. Todos tenemos una combinación de estas dos mentalidades, a veces jugamos a todo o nada y a veces relativizamos todas las cosas. ¿Qué hay debajo? Un juego aún más profundo, el del egocentrismo y el del kosmocentrismo. Pero en otro artículo abordaré este punto. La clave es que nos demos cuenta de qué mentalidad nos domina, la del todo o nada o la sistémica no líneal. 

Ruben Blades en su canción Ojos de perro azul, dice  “Ojos de perro azul, buscando dementemente la realidad, esperando ver de repente ver la verdad, brillando ominosamente en la oscuridad. Paseo que se transforma en fuga, escape que se convierte en cita, se empaña el sentido en nuestra vida, cuando corremos en eternas retiradas, que pretendemos tornar en descubrimientos cada mañana”; lograr muchos éxitos profesionales y personales, creer que nos conocemos de verdad a nosotros mismos, no nos evita el efecto de las sombras y luces inconscientes que nos abren a todo el potencial humano que poseemos.  

Si examinamos la sombra de la frase de mi maestra, es que la vida no es tan simple como que yo puedo y tengo que vencer todas las circunstancias de la vida. Hay situaciones irremediables, el problema es que no hemos sabido distinguir que no somos esas situaciones. Incluída la muerte no tenemos ningún poder más que crear como editores de nuestra vida, el sentido y propósito que le queremos dar.  “Querer no siempre es poder”.

El modelo integral de Ken Wilber que plantié en el artículo anterior, nos invita a darnos cuenta de la amplitud o estrechez de nuestras perspectivas con los cuatro cuadrantes, así como también la profundidad de ellas dándonos cuenta cómo las visiones o estructuras de conciencia o mentalidades poseen nuestro modo único de ver las situaciones.  Todos los seres humanos según la perspectiva evolutiva integral, tenemos marcos de referencia o mapas ocultos mediante los cuales miramos el mundo. Sin ellos, no podemos dar sentido e interpretar nuestra experiencia y nuestro mundo. Son nuestro punto ciego, de hecho ellos nos poseen a nosotros más que nosotros a ellos, pues crean nuestra realidad, como también nuestra identidad, valores, instrumentos y modos de habitarla que impide que podamos mirarlo, más bien miramos a través de ellos.

Los paradigmas como también se les llama son evolutivos. No existe uno mejor que otro, ni siquiera uno superior a otro, todos están enlazados en la mente. Si observamos su presencia en la historia de la humanidad, podemos detectar la visión arcaica y mágica en la era Premoderna hace 50 mil años. La  visión mítica surge hace 5 mil años antes de Cristo y dura hasta finales del siglo XIX y principios del siglo XX,  cuando gracias a la emergencia de la visión Racional se origina la ciencia. Luego hace 70 años surge la visión Moderna trayendo consigo la cultura. La visión integral surge en los últimos 30 años y origina el tiempo que vivimos, llamado el Post Modernismo. Todos estos años de evolución, concluye Wilber, muestran que el ser humano no ha terminado de evolucionar solo por que su constitución física ha sido mapeada hasta llegar al ADN, también la mente, posee un proceso evolutivo y ha sido mapeado en todas las culturas del mundo conocido, permitiéndonos saber que no solo somos seres que crecemos y nos desarrollamos, sino que también somos capaces de despertar a niveles más integrales de consciencia.

El momento actual es el momento de despertar a la mente testigo, como la llama la teoría integral. Atestiguar formas más y más completas, menos fragmentadas y parciales de nosotros mismos. La vida con el mapa integral nos llama a desarrollar y despertar mejores y más dignos yos así como nosotros más altruístas, y también estructuras y sistemas  sociales, económicos, ecológicos y espirituales más en resonancia con la bondad compasiva, la verdad, la belleza, y en general la excelsitud de la vida.

Esta entrada tiene 2 comentarios

  1. Vanessa Frago

    Rodolfo Caballero tiene una manera,o un don diría yo, muy especial de exponer temas que nos aquejan tanto en lo personal como en lo profesional. Sus escritos son directos y sus mensajes llegan a la conciencia de quien los lee. Rodolfo estás haciendo un excelente trabajo. Felicidades!

    1. Rodolfo Caballero

      Muchas Gracias por tus palabras, querida Vanessa

Deja una respuesta