La persona que llega en busca de un proceso de coaching integral es por que escucha un llamado profundo. Muchos de los clientes que hemos tenido al inicio llegan en negación y con mucha resistencia. Llevan tanto dolor emocional contenido que crean un muro de defensa y aunque al principio niegan sentir esa llamada, las situaciones que están viviendo los tienen al borde de quebrarse en pedazos y experimentar las contradicciones más grandes, el caos, la complejidad, y con ello la vulnerabilidad subyacente que ha vivido probablemente dentro de ellos desde toda su vida. Son gente que ha tenido el coraje de empezar su viaje hacia adentro de si mismos. Han tomado sus miedos, sus inseguridades con todas sus cargas y han tenido el valor de rendirse para un nuevo inicio. 

También hay algunos que no han perdido nada, ni están viviendo una crisis material ni existencial, son exitosos, posiblemente están gozando y disfrutando la vida totalmente, pero pareciera que algo les alerta e inquierta muy dentro sin saber exactamente qué es.  Cada noche al poner su cabeza en la cama, algo no los deja dormir, tienen lapsos donde pareciera que se detiene el tiempo y no se dan cuenta hasta que regresan al momento presente. Pareciera que  ensueñan o deliran, todo les comienza a parecer extraño. Tienen éxito tras éxito, fama, prestigio y posición, poder y todo lo que quieren, pero siempre que ven su rostro frente al espejo, parece que les reclamara una vieja e inmensa deuda. Ellos también vienen a este proceso, decidieron abrir la puerta  a su alma para abrir paso a un caudal de energías pero sobre todo de nuevas verdades que serán más completas y abarcadoras que las conocidas hasta este momento.

Esas personas sienten que no les funcionan: 

    •  los atajos-las aburren los seminarios y las nociones, están intoxicadas de información paralizadas de tanto pensar y vivir planeando, calculando, controlando, fingiendo que no pasa nada. 
    • las fórmulas mágicas-están hastiadas de volver a experimentar el vacío aunque sean adictas al trabajo, a la religión, a las relaciones, al sexo, a la comida, al gimnasio o a lo que sea- están hartas de las mentiras disfrazadas acerca de que algo allá afuera les quitará el profundo vacío y sin sentido que las acompaña desde que despiertan hasta que cierran sus ojos. Todo les sabe a nada. 
    • las hipótesis racionales-de todo el tiempo gastado leyendo nociones para no hacerlas propias y llevarlas a la vida real y seguir sintiendo que era un extraño para mi mismos, 
    • el sentimentalismo-de las risas superficiales compartidas en bares y restaurantes con conocidos y amigos, de éxitos y logros que creía que necesitaba para llenar mi vida mientras solo querían llorar, tirarse al suelo, dejar salir la sensación incómoda de sombra,
    •  las promesas de un mejor futuro a cambio de ritos mágicos y técnicas de manejo psicológicas, emocionales y espirituales-cuanto poder les dieron a maestros, sacerdotes, psicólogos, chamanes y hasta sustancias alucinogenas, con tal de no sentir esta infelicidad profunda que los mantiene corriendo en fuga tras fuga. 
  • Usted mismo verificará al realizar con compromiso y buena disposición, la libertad, dones y virtudes que se desatarán en su vida, sin necesidad de ningún esfuerzo, ni de ninguna lucha. 
  • Todos los que están en la cúspide como los que están abajo,  están en el inicio de un tránsito del vivir dormidos en un mundo de ilusiones a un mundo de verdad, coherencia y autenticidad. Se encuentran en el umbral hacia una libertad magníficamente creativa, de un poder insospechado para vencer nuevos desafíos. 
  • Cuando inician su proceso evolutivo y consciente se vuelven grandes surfeadores de olas en el mar constantemente cambiante de la vida. Dejan de pelearse con la vida y saben abrazarla por entero, sin estar divididos por dentro, sin limitaciones basadas en  ilusiones, más legitimos, completos y auténticos seres humanos. Irradian una presencia y conexión con la vida única. 
  • Las conversaciones, las preguntas y las reflexiones, no son tan relevantes como la experiencia que realiza cada persona. Es un proceso que lleva al cliente(en este caso a usted) y al coach o facilitador(mi persona) a  una profunda conexión, a una instancia supremamente poderosa y energetica, profundamente emocional, intuitiva, y evolutiva.  Esta relación genera una mayor consciencia, energía, poder y conexión que lo hacen independiente para emprender su viaje del héroe sin necesidad de nadie más, excepto su yo verdadero y usted, tenga que conducirlo, pues habrá encontrado su verdad interna, su sabio, su héroe interior, dando como resultado una persona total y continuamente nueva. 
  • Si se siente identificado con las condiciones de las situaciones que hemos mencionado antes, sin importar su edad, su profesión, su carrera, si está desempleado, si pareciera que no tiene a nadie  a quien le importe y su vida luciera como si no tuviera salida, posiblemente este proceso sea para usted. Si por el contrario, todo está en perfecto orden y siente algún tipo de inquietud, también este proceso es para usted. 
  • Identifique en este espacio las dimensiones donde usted  cree que requiere una guía y elija el servicio más ajusado a sus necesidades actuales. 

Con base en las preguntas tendrá una propuesta para realizar un proceso de coaching integral profesional para usted o para ejecutivos de su organización.